terça-feira, 14 de fevereiro de 2012

Telebras prevé instalar fibra óptica a todo el país

Cronista.com - 14/02/2012

Desde que fue reactivada, hace exactamente dos años, la estatal brasileña Telebras consiguió situarse en el centro de casi todo, menos de las telecomunicaciones. Recreada para liderar un proyecto inédito de popularización de internet rápida en el país, la empresa pasó a ser objeto constante de críticas de parte de las operadoras privadas de telefonía, sufrió vaciamiento político y financiero, fue acorralada por las auditorías del Tribunal de Cuentas del Estado (TCU, sigla en portugués) y terminó sometida a un ostracismo que transformó sus planes y metas en lindas piezas de ficción.

Todo eso pasó, dijo Caio Bonilha, que desde hace nueve meses asumió la presidencia de Telebras. La semana pasada, una docena de proveedores de equipamientos estuvo en la sede de la estatal, en Brasilia, para chequear detalles de lo que la empresa comprará a lo largo de 2012. Es la forma en que todo el mundo se anticipa y se prepara para las licitaciones.

Bonilha abre una secuencia de slides en la laptop y enumera los proyectos que, según prevé, transformarán a Telebras. Este año se invertirán R$ 510 millones en proyectos de peso, como la instalación de miles de kilómetros de fibra óptica en el país, la construcción de cables submarinos internacionales, el armado de un satélite geoestacionario en sociedad con Embraer y la creación de centros de internet ultra rápida para apoyar a las ciudades sedes de la Copa de las Confederaciones.

Según el presidente de Telebras, el Estado garantiza la inversión, pero también hay posibilidades de que la empresa realice una emisión de debentures este año para capitalizarse. El plan es usar la nueva ley sancionada por el Palacio do Planalto, que favorece la emisión de títulos de deuda de parte de empresas vinculadas a proyectos de infraestructura.

Seguramente vamos a aprovechar ese mecanismo, que puede ayudar a fortalecernos, comentó Bonilha. Estamos caminando, a pesar de todas las dificultades que enfrentamos. Finalmente el mercado comienza a creer que Telebras existe.

Pero la estatal todavía está muy lejos de sus ambiciones originales. Se preveía, por ejemplo, que hasta diciembre del año pasado 1.100 municipios estarían conectados en una red central (backbone) de fibra óptica de Telebras, que alcanzaría a mitad de la población del país. Para esa cobertura, se invertirían R$ 1.000 millones en 2011, con otros R$ 1.500 millones este año. La realidad es que las primeras ciudades pasaron a recibir la señal del Programa Nacional de Banda Ancha (PNBL, sigla en portugués) solo en julio del año pasado y los desembolsos menguaron en cerca de R$ 70 millones.

Los millones de reales prometidos, según Bonilha, no se necesitan más, porque la estatal revisó todos sus proyectos. Cuando hicimos el diseño de Telebras, creíamos que haríamos todo desde cero, principalmente en las áreas metropolitanas. Pero eso cambio fuertemente después de los acuerdos firmados con las empresas de energía, comentó. Otra razón para la caída del presupuesto es la reducción del precio de los equipamientos en relación a aquello que estimábamos. Todo cayó bastante a lo largo del tiempo.

Telebras tiene actualmente 200 empleados, pero pretende llegar a 500 profesionales en la planta propia hasta final de este año, a través de concurso público. Se contrató una consultora para elaborar un plan de cargas y remuneraciones. Hoy, sin un empleado se enferma, no hay nadie para remplazarlo, dijo el presidente de la estatal.

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